OASISAMÉRICA
Hace cerca de 3,000 años, en algunas regiones del suroeste de los actuales Estados Unidos y del norte de México, se inició la vida aldeana sedentaria, como resultado de la introducción y/o desarrollo de la agricultura, contribuyendo a esta transformación cultural el desarrollo de los pueblos mesoamericanos en el sur.
El desarrollo de esta área cultural, favorecido por la influencia teotihuacana, se integró al desarrollo de tres grandes culturas agrícolas: la Anasazi, la Hohokam y la Mogollón,1 que se extendieron en su desarrollo desde el territorio de los actuales estados de Utah, Arizona, Nuevo México y Colorado, en lo que serían los Estados Unidos, hasta el sur de Chihuahua, en el actual México, además de extenderse desde la costa sonorense del Golfo de California hasta el valle del Río Bravo.
Abarcaba la parte noreste y noroeste de Sonora y Chihuahua respectivamente, extendiéndose también a Colorado, Arizona, Utah y Nuevo México en E. U. En esta área la existencia de ríos y lagunas facilito el cultivo de la tierras pese a la aridez del terreno, quizá por esto, la vida sedentaria en la zona se dio más tarde que en Mesoamérica. La caza y la recolección fueron actividades significativas, pero la agricultura era la de mayor importancia pues se sembraba maíz, frijol, calabaza, chile y tomate, y se había domesticado el guajolote.
Su máxima expresión se manifestó en el sitio arqueológico de Paquimé, en Casas Grandes, en el actual estado de Chihuahua, hacia el año 600 d.C. En esta región se ocuparon los valles, en un medio ambiente cuyo clima es seco, casi desértico y la vegetación es escasa, por lo que la agricultura sólo fue posible mediante la canalización de las corrientes de agua superficial y el almacenamiento del agua de lluvia, lo que requirió de un complejo sistema de control sociopolítico de su población, al mismo tiempo que sus asentamientos vivieron en graves y continuos conflictos por el control de los recursos que, a la larga, contribuirían a su debilitamiento y desaparición como sociedades complejas, mucho antes de la llegada de los europeos.
El área geográfica la riegan importantes corrientes de agua, como son los ríos Yaqui, Conchos, Bravo, Colorado, Gila, y Casas Grandes, lo que permitió un clima más benigno que el de la región aridoamericana desértica de la Gran Chichimeca, posibilitando el desarrollo de las técnicas agrícolas que habían sido importadas desde Mesoamérica, durante el Período Clásico, a partir del cultivo que practicaban algunos pueblos aridoamericanos, como una actividad complementaria de su economía de caza y recolección.
Los grupos oasisamericanos usaron diferentes técnicas para producir la tierra, hicieron terrazas y se valieron de canales y depósitos para regular el consumo de agua. Construyeron núcleos urbanos con habitaciones semisubterráneas hechas de adobe, madera y piedra. La organización social, política y religiosa era compleja. Se mantuvieron hasta el siglo XIV, cuando la mayoría de los centros urbanos fueron abandonados y reocupados por grupos provenientes de Aridoamérica.


